La otra cara de la moneda

Igual que existe una ciencia que se ocupa del estudio de las diferencias individuales en la psicología, debería existir una que dedicara toda su energía a comprender porqué los malos profesores siguen empeñándose en ejercer la profesión quitándoles trabajo a todos los buenos docentes que andan sueltos. Si los alumnos hacen una encuesta al acabar cada asignatura para evaluar al profesor ¿por qué nadie les hace caso? Otra ciencia debería estudiar el agujero negro que se encarga de fagocitar esas encuestas de calidad porque, aparentemente, o no llegan a su destino, o su único objetivo es hacernos perder el tiempo.

Soy defensora acérrima de los profesores e, incluso de los que menos me gustan, intento ver su mejor lado. Y, por muy complicado que sea, siempre lo consigo. O al menos así era.

Pero un día, llegas a clase, te diriges segura y confiada a tu butaquita en primera fila y te sientas, dispuestísima a aprender [ lo cual, como diría José Carlos Núñez (un buen profesor de los de verdad) es uno de los tres pilares básicos para un buen aprendizaje] y de repente, sin previo aviso, el primer síntoma ya ha llegado. Cada medio minuto exacto consultas el reloj. MALA SEÑAL.

Primero piensas que es cosa tuya, y lo achacas a que has dormido poco o a que tienes hambre. Pero al día siguiente vuelve a pasar lo mismo y, no sólo eso, ésta vez también se añade un intenso deseo de pegarle una colleja bien dada al profesor. Qué raro! – piensas – nunca había tenido ganas de darle una colleja a un profesor. Intentas pensar que otras veces ya te ha caído mal un profesor y lo has superado pero, un tercer síntoma ya está asomando: cada vez que su mano toca tu mesa una rabia profunda y tan oscura como el señor (oscuro) Sauron recorre tus venas.

En fin, todo esto podría ser superado, y creedme cuando digo que tenía la firme intención de buscar algo bueno, pero todas mis buenas intenciones se desmoronan cuando, unido a todo esto, su fluido corporal con origen su boca y destino mi mesa/libreta/brazo cruzan mi campo visual.


Hasta Mafaldita se indigna por mí.

**Que sí, que ya sé que es una vergüenza criticar a un profe porque se le escapa un poco de salivilla al hablar...pero cuando no hay qué contar, se hace lo que se puede...

11 comentarios:

Another Lovely Rainy Day of November... dijo...

¡Basta ya de malos profesores fingiendo ser lo contrario! ¡Basta! Oh, sí, basta! Yo me indigno por ti también...

Me alegro mucho de que te haya gustado! de verdad ^^ jiji, graaaacias! :)

hablamos prontito, ¿vale?

muaaak

Another Lovely Rainy Day of November... dijo...

ey, ¿qué tal un apartado de grandes libros? Acuerdate de "El museo de los recuerdos robados" jiji

uy... qué idea más guaiiii

Anónimo dijo...

Soy Andrew!

Madre de dios, que te metio un japillo ?? se disculpo??

Eso seguro que tiene un sentido: que os pongais en la piel de la persona que tiene que ir a 1 psicologo jajaja

Anónimo dijo...

ana,no ocultes tus verdaderos sentimientos!!
seguro que esos fluidos corporales acabarán con un corazoncito a su alrededor jejejej

en fin...hay k verle el lado weno!solo es un cuatrimestre y así tenemos la oportunidad de valorar más a profesores como Loy o FÉLIX,k son de lo mejorcito!

te veo mñn a las 10,besitos loKKa!!!

Andrew dijo...

Mira Ana, te ofrezco un tema.

Haz este test que esta en ingles y a ver que te comenta:

http://www.earthday.net/footprint/flash.html

Ankara dijo...

JAJAJA ya hice mi huella hace muchooo!!!

me sale que soy ecológica..xD

Andrés dijo...

Enserio??? gastas solo 1 planeta?

ANA, MUXO DEBO APRENDER DE TI

Ankara dijo...

Nooo, creo que no llegaba a uno...debía ser uno y medio..pero esque las preguntas que hace son un poco extrañas...no me parece que me lo calcularan bien...a tí qué te salió¿?

Andrew dijo...

A mi que el mio y otros dos. Vaya jartazo, voy a empezar a consumir menos carne y ahorrar energia cm sea !

Faty dijo...

Es verdad! las encuentas de Uniovi no sirven para nada, tendran alguna subvencion por hacerlas o vete a saber.
en cuanto al odio por el profesor no puedo opinar porque no puedo ir a una de sus clases pero sin duda todo parece indeseable y lo del japo ya sin comentarios, aunque de alumno caen varios.....

Oski dijo...

¿Así que eres carne de primera fila? Vaya, vaya, vaya, que aplicada xD.

A mi siempre me gustó sentarme en la segunda o tercera, donde tienes un pequeño parapeto si te empiezas a quedar dormido y donde no estás tan lejos como distraerte con el vuelo de una mosca.

La verdad que hay profesores que más que enseñar quitan las ganas de aprender pero en fin, supongo que todo esto es culpa del sistema. Un puesto para toda la vida es algo goloso.

Yo tenía una profesora que ni siquiera pasaba las encuestas de calidad, decía que se las pasaba por el forro porque no éramos objetivos...

En fin.

Así van las cosas como van.