reflejo


Somos frágiles.
Más de lo que creemos.
Más de lo que nos gusta reconocer.  

Se nos rompen los dientes y se nos escama la piel. Se nos cae el pelo.
Se nos duermen las piernas y un folio entre los dedos nos produce la mayor de las torturas.   

Nos ennegrecemos si nos pegan y nos revienta las venas un pellizco en la mejilla.  

Resulta que un padrastro mal arrancado nos hace ver las estrellas, una bofetada termina de cuajo con nuestra dignidad y pillarnos un dedo con la puerta hace que vengan a nuestra mente las formas más dramáticas de desmayarnos de dolor.

Si. Somos una mota de polvo.
La insignificancia personificada en una reproducción universal.

Despreciablemente blandos.

Nos rompen el corazón.
Nos destrozan las ilusiones.
Nos empequeñecen los disgustos.

Somos más ínfimos que la nimiedad de una gota de lluvia en el mar.  

Pretendemos ser todo no siendo más que una versión adulterada de un Narciso al borde de un acuoso abismo.

Convencidos de que lo que hagamos no tendrá ni secuelas, ni resultados.

De que hacer lo que  nos plazca estaba escrito en nuestras venas.

No somos más que miserables humanos.

9 comentarios:

Balagar dijo...

Sobrecogido estoy todavía. Somos humanos, ni más ni menos; pero tú nos haces frágiles y casi casi etéreos. Una realidad a voces expresada de la mejor de las maneras: Desde las entrañas. Me gusta. Me siento reflejado.

Oski dijo...

Puff...y yo que venía esperando hacer un gran comentario y puff es todo lo que puedo decir...

Tienes razón, realmente no somos nada, si lo pensamos bien no somos más que peleles que creemos controlarlo todo y no controlamos nada en realidad...

Creemos que somos la cumbre y ni siquiera empezamos a escalar la montaña.

Demasiado humanos...

Anna K. dijo...

Podría escribirte un comentario de esos que crees que tienen sentido y que a cada palabra se va llenando de huecos que es imposible explicarse. O podría ponerme filosófica perdida como ya te agobié alguna vez. Pero me pasa como a Oski, que tienes razón, que somos tan importantes como nos hacen creer las personas que tenemos a nuestro alrededor. Y sin ellas, no somos nadie. La verdad es que en vez de decirte todo esto ahora lo que me han entrado son muchas ganas de abrazarte porque es lo más humano que se me ocurre que pueda corresponderse con tu texto y lo que dices. Y porque creo que lo de miserable humana es un cumplido. Me gusta ver a personas frágiles y llenas de sentimientos por dentro como tú. El mundo vive a través de estas personas y a menudo incluso consiguen hacer olvidar la bilis y la descomposición de esta sociedad.

Espia Rusa dijo...

Lo somos todo, y somos nada.
Pero también creo, que aun siendo tan simplemente humanos, llega a haber almas tan grandes, miradas tan profundas, y sonrisas tan perfectas, que me llevan a pensar que no es tan malo todo, al fin y al cabo.

Anónimo dijo...

Bea dijo:

buuuff Luna, buuuuff (L)x1000 :))


pd_ ya ves, te curras un texto así y no se cómo extenderme para estar a la altura... así que confío en que las palabras anteriores no digan nada... y te lo digan todo :))

Futosa dijo...

me gusta, me gusta mucho :)

Tequila Limon y Sal dijo...

Y un humano hoy por hoy, no es nada.

C. dijo...

¿Y lo bueno que es a veces ser frágil? Lo suficientemente frágiles como para estremecernos con una caricia o morir de placer con el roce de unos labios...

Beccapecca dijo...

¡Hola! Soy nueva en esto de los blogs y hice el mío hace poco, ¿te pasas, me dejas un comentario y me sigues? Yo ya te sigo a ti. Gracias :)

http://beccapecca.blogspot.com